Este es otro libro de Patricia Highsmith, el tercero que leo y aún pido más. El estilo es muy a la Poe, pero con el sello de mujer. Lo que puedo decir es que este libro es de los que te transforman… tal vez no te aprendas los nombres de los 13 cuentos de memoria (o tal vez sí, eso ya depende del al’jaime de uno), pero es una obra que te pone a pensar y no creo que haya humano que tras leerlo no haya visto con otros ojos a los animales que tenga alrededor (y digo animales en el sentido textual de la palabra).
Tan es así que hoy estaba limpiando el patio donde vive mi perro y al aventar agua encontré una catarina (en algunos lugares le dicen mariquita) a punto de ahogarse. Inmediatamente le ofrecí mi dedo índice y la coloqué en un helecho (espero que ahora el helecho no se haya enojado). Y todo porque no quiero ser devorada por un millón de catarinas vengando la muerte de su pequeña hermana.
Como lo comentaba, son 13 (número o casualidad?) cuentos, por cada uno busqué alguna imagen que me recordara sobre qué va el cuento, eso sí, intentando no arruinar la ácida sorpresa que produce su lectura:
- La absolutamente última actuación de “Corista”

- La venganza de “Djemal”

- Allí estaba yo, cargando con Bubsy

- La mayor presa de “Ming”

- La muerte de la temporada de frutas

- La rata más valiente de Venecia

- El caballo máquina

- El día del ajuste de cuentas

- Notas de una cucaracha respetable

- “Eddie” y los robos del mono

- Los hámsters contra los Webster

- “Harry”, el hurón

- Paseo en chivo

Para terminar: las imágenes que elegí me recordaro completamente a cómo me había imaginado ciertas partes de cada uno de los cuentos. Si alguien ha leído el libro sería interesante ver que tanto me aproximo o me alejo de la imagen mental que les produjo.
1 comentario
Octubre 9, 2009 a las 8:44 pm
ES MUY BUENO LO RECOMIENDO PERO METAN UN POCO DE DIVERSION ‘}MEJORENLO¿